<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://hispaniasobretodo.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Hispania</title><description>Mir&#xE9; los muros de la patria m&#xED;a,&lt;br /&gt;si un tiempo fuertes ya desmoronados&lt;br /&gt;de la carrera de la edad cansados&lt;br /&gt;por quien caduca ya su valent&#xED;a.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sal&#xED;me al campo: vi que el sol beb&#xED;a &lt;br /&gt;los arroyos del hielo desatados,&lt;br /&gt;y del monte quejosos los ganados&lt;br /&gt;que con sombras hurt&#xF3; su luz al d&#xED;a.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entr&#xE9; en mi casa: vi que amancillada&lt;br /&gt;de anciana habitaci&#xF3;n era despojos, &lt;br /&gt;mi b&#xE1;culo m&#xE1;s corvo y menos fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vencida de la edad sent&#xED; mi espada,&lt;br /&gt;y no hall&#xE9; cosa en que poner los ojos&lt;br /&gt;que no fuese recuerdo de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;</description><link>https://hispaniasobretodo.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Alberto Durero: Obra gr&#xE1;fica en el St&#xE4;del Museum  (26 junio - 9 septiembre)</title><link>https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/062701-alberto-durero-obra-grafica-en-el-stadel-museum-26-junio-9-septiembre-.php</link><guid isPermaLink="true">https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/062701-alberto-durero-obra-grafica-en-el-stadel-museum-26-junio-9-septiembre-.php</guid><description><![CDATA[<p>Alberto Durero (Nuremberg, 1471&ndash;1528) es considerado el artista m&aacute;s importante del Renacimiento alem&aacute;n. Su obra refleja una &eacute;poca de cambio a cuyo nuevo concepto del mundo confiri&oacute; expresi&oacute;n art&iacute;stica. Adem&aacute;s logr&oacute; combinar, como ning&uacute;n otro de sus contempor&aacute;neos, las tradiciones art&iacute;sticas de la Baja Edad Media del norte de los Alpes con el Renacimiento italiano, caracterizado por un nuevo inter&eacute;s por el arte cl&aacute;sico, y redefini&oacute; el papel social y espiritual del artista bajo la influencia del pensamiento humanista. La obra de Durero ha trascendido su &eacute;poca y ha influido en el desarrollo del arte, sobre todo el alem&aacute;n, hasta bien entrada la &eacute;poca moderna.</p><p>La obra gr&aacute;fica de Durero comprende algo m&aacute;s de cien grabados en plancha de cobre y alrededor de 330 grabados en madera, sin contar los varios cientos de ilustraciones de libros. La Colecci&oacute;n del St&auml;del Museum posee casi la totalidad de obra gr&aacute;fica y la calidad de estampaci&oacute;n de los diferentes ejemplares es generalmente excepcional. La exposici&oacute;n muestra una selecci&oacute;n de estos valiosos fondos que, en su mayor parte, proceden de la colecci&oacute;n del fundador del Museo, el banquero de Frankfurt Johann Friedrich St&auml;del (1728&ndash;1816) e incluyendo las principales obras gr&aacute;ficas del artista, proporciona una visi&oacute;n global y representativa de la evoluci&oacute;n de Durero como grabador.</p><p>Hijo de un orfebre de Nuremberg, Durero aprendi&oacute; la t&eacute;cnica del grabado en metal en su ni&ntilde;ez. Se form&oacute; como pintor en el taller de Michael Wolgemut en Nuremberg, que tambi&eacute;n dise&ntilde;aba ilustraciones para grabados en madera para libros. Hacia 1495, despu&eacute;s de su &ldquo;viaje de fin de estudios&rdquo; y su primera visita a Italia, Durero comenz&oacute; a hacerse un nombre en el &aacute;mbito de los &ldquo;nuevos medios&rdquo;, es decir, con las t&eacute;cnicas de grabado en cobre y en madera desarrolladas en el siglo XV. M&aacute;s que con los dibujos o la pintura, que depend&iacute;an de sus clientes, Durero pudo desarrollar sus nuevas ideas con los grabados, que creaba seg&uacute;n sus propios conceptos y por su cuenta. Estos grabados se estamparon en grandes cantidades y lograron una amplia difusi&oacute;n, por lo que el artista no s&oacute;lo obtuvo importantes ingresos, sino que tambi&eacute;n se dio a conocer en toda Europa.</p><p>Con grandes series de grabados en madera como El Apocalipsis (ca. 1496&ndash;98) y una parte de la Gran Pasi&oacute;n, Durero se convirti&oacute; en un artista famoso antes del cambio de siglo, a lo que tambi&eacute;n contribuyeron sus sensacionales grabados en cobre, con temas completamente nuevos y una t&eacute;cnica que rivalizaba con la pintura. En 1504 public&oacute; el grabado Ad&aacute;n y Eva, en el que, siguiendo el modelo del arte cl&aacute;sico, intent&oacute; establecer las proporciones ideales de la figura humana. Los tres &ldquo;grabados maestros&rdquo; El caballero, la muerte y el diablo, San Jer&oacute;nimo en su celda y Melancol&iacute;a I de 1513&ndash;14 constituyen gr&aacute;ficamente el momento de m&aacute;ximo esplendor en la historia de la t&eacute;cnica del grabado en cobre. Despu&eacute;s de estas obras maestras del grabado, Durero experiment&oacute; con nuevas t&eacute;cnicas gr&aacute;ficas como la punta seca y el aguafuerte y colabor&oacute; con otros artistas en grandes proyectos de grabados en madera para su protector y mecenas, el emperador Maximiliano I. En sus &uacute;ltimos a&ntilde;os se concentr&oacute; en sus tratados sobre la comprensi&oacute;n y representaci&oacute;n gr&aacute;fica de la naturaleza y sobre la teor&iacute;a de las proporciones.</p><p><a href="http://www.guggenheim-bilbao.es/caste/exposiciones/las_exposiciones.htm" title="durero">Martin Sonnabend</a> <br />Comisario de la exposici&oacute;n </p><p>Una exposici&oacute;n del St&auml;del Museum en colaboraci&oacute;n con el Museo Guggenheim Bilbao </p>]]></description><pubDate>Wed, 27 Jun 2007 13:22:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ernest J&#xFC;nger habla del capit&#xE1;n Contreras</title><link>https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/061302-ernest-junger-habla-del-capitan-contreras.php</link><guid isPermaLink="true">https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/061302-ernest-junger-habla-del-capitan-contreras.php</guid><description><![CDATA[Alonso de Contreras, capit&aacute;n espa&ntilde;ol de barco y de milicia, que demostr&oacute; ser -durante la Guerra de los Treinta A&ntilde;os, y al cabo de incontables aventuras por tierra y por mar- un tipo con agallas y un guerrero duro, pertenec&iacute;a, seg&uacute;n Lope de Vega, a esa categor&iacute;a de hombres con quienes uno se siente obligado a partir la capa. Pose&iacute;a todos los rasgos caracter&iacute;sticos de su raza, por los que la circunspecci&oacute;n alemana jam&aacute;s pudo sentirse atra&iacute;da. Esa sangre meridional es, sin embargo, un magn&iacute;fico jugo, muy oscuro, y sazonado con un buen chorro de bilis a guisa de azafr&aacute;n. Se parece al denso, casi negro vino de su pa&iacute;s que, a causa de los odres en que se lo conserva, adquiere ese &aacute;spero y resinoso sabor al que los paladares extranjeros no se acostumbran f&aacute;cilmente. La devoci&oacute;n y el valor caballeresco son sus excelentes atributos, el fanatismo y la crueldad los limitan como sombras. Todo ello se muestra decisivamente en el caso de Contreras. <p>&nbsp;</p>&iexcl;Cu&aacute;ntos recios muchachos de esa especie deben haber desaparecido sin dejar huella, deben haber mordido el polvo con un tesoro natural de vivos recuerdos! Por ello no podemos sino felicitarnos ante la inusual casualidad que hizo que un Gelmmelshausen, un Commynes, un Cervantes o un Contreras, echasen mano de la pluma para relatar la historia de su tiempo a partir del lugar en que late m&aacute;s c&aacute;lida e inmediatamente: desde el coraz&oacute;n del guerrero. <p>&nbsp;</p>Es en especial Contreras quien nos descubre alg&uacute;n extra&ntilde;o rinc&oacute;n del mundo y la visi&oacute;n de unas luchas que se hallan m&aacute;s bien lejos de las cosas que nos son habituales. Porque si es verdad que con trece a&ntilde;os parte como mozo de cocina a Flandes, donde se cuentan tantos campos de batalla como pueblos, pronto nos lo encontraremos en el sur de Italia, desde cuyos puertos sale a participar en numerosas singladuras de guerra y de corso, contra el turco y contra el moro, para desempe&ntilde;ar ya en a&ntilde;os muy mozos, como capit&aacute;n de barcos de la Orden de Malta y de los del virrey de N&aacute;poles, parejas su fortuna y su valor, un papel temido en todos los puertos paganos del Levante. <p>&nbsp;</p>En animada sucesi&oacute;n lo hallamos luego de alf&eacute;rez en etapas por Espa&ntilde;a y Portugal, por Flandes y por Francia y por Italia, de caballero en la isla de Malta, y en Sicilia de esposo desventurado que cobra con la espada la com&uacute;n infidelidad de su mujer y su amigo, pues que en resumidas cuentas -y de acuerdo con una piadosa tradici&oacute;n- a &eacute;l le asedian menos remordimientos de conciencia por cometer un homicidio que por el pecado de quebrar el ayuno los viernes. En La Mahometana, en la costa de Berber&iacute;a, es uno de los pocos que se libra de la matanza que organizan entre los desembarcados en la playa los moros que surgen repentinamente de sus escondrijos, y llega de vuelta a las galeras cuando el peso de su armadura casi lo hace ahogarse. Es izado a bordo por un c&oacute;mitre que le hab&iacute;a prestado su jacerina y que no quer&iacute;a perder tan buena prenda. En Espa&ntilde;a se compra un sayal, unos libros de penitencia y una calavera, para vivir luengos meses como penitente y ermita&ntilde;o en una solitaria regi&oacute;n monta&ntilde;osa; luego vuelve a aparecer de capit&aacute;n en un extra&ntilde;o proceso en C&aacute;diz, navega como capit&aacute;n de barco a las Indias para hacer la guerra naval en las costas de Cuba y Santo Domingo contra el filibustero ingl&eacute;s Guatarral, gana algunas escaramuzas, lo nombran gobernador de la peque&ntilde;a isla siciliana de Pantanalca. <p>&nbsp;</p>Despu&eacute;s de una estancia en Roma, donde el papa le favorece, ganado por su viril personalidad, recibe del virrey de N&aacute;poles una patente como capit&aacute;n de caballos de coraza..., pero nos llevar&iacute;a muy lejos seguir la pl&eacute;tora de acontecimientos, aunque s&oacute;lo fuese un esbozo. El propio Contreras s&oacute;lo nos da un sucinto extracto, y de vez en cuando, en oraciones subordinadas aflojadas como al descuido, da a entender al lector que aquello que no fue mencionado es lo que abarca la parte m&aacute;s considerable de su vida. Adem&aacute;s, las anotaciones se interrumpen de pronto en el a&ntilde;o de 1633: es probable que fueran sustituidas de nuevo, ellas, que debieron su nacimiento a un breve per&iacute;odo de calma, por la m&aacute;s en&eacute;rgica escritura de la espada. Vertidas a un buen alem&aacute;n por Otto Fischer, aparecieron en el a&ntilde;o 1924 en la editorial Propyl&auml;en. Hay que leerlas: quiz&aacute; algunas peque&ntilde;as an&eacute;cdotas despierten el apetito. <p>&nbsp;</p>&nbsp;As&iacute;, por ejemplo, en sus primeras aventuras, una de las cuales se desarrolla entre la captura de un gale&oacute;n malt&eacute;s y la de un caramuzal turco en un pinar cerca del cabo Silidonia, Contreras participa siendo a&uacute;n un diminuto mozalbete. Completamente solo, topa en el pinar grande con un turco gigantesco, a quien sin m&aacute;s le ordena arrojarse al suelo como prisionero. Al mirarlo, el turco se r&iacute;e a carcajadas: Bremaneur casaca cocomiz, que quiere decir: "Putillo que te hiede el culo como a un perro muerto". Contreras, enfurecido, se arroja contra &eacute;l, detiene un terrible lanzazo y consigue dar a su adversario una buena estocada en el pecho. Una bandera, mil quinientos ducados, y cien ducados de gratificaci&oacute;n por el prisionero, a quien aguarda la esclavitud, le corresponden como bot&iacute;n de guerra. <p>&nbsp;</p><p style="margin: 10px 25px; text-indent: 25px; line-height: 105%" class="MsoPlainText" align="left">&nbsp;&Eacute;ste, como todos los botines que gana m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano, lo dilapida en alegre compa&ntilde;&iacute;a, exceptuando lo que se reserva para obras p&iacute;as. Esta parte no es menospreciable: as&iacute;, por ejemplo, alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s manda construir una iglesia en su isla. Los taberneros y las mozas sacaban buena tajada si no escatimaban humor y celo, de lo contrario les hac&iacute;a darse cuenta de que con &eacute;l era mejor estar a partir un pi&ntilde;&oacute;n. Por ejemplo: el due&ntilde;o de una hoster&iacute;a en Palermo, que no aguanta una broma, cae apu&ntilde;alado durante una gran borrachera; a golpes de espada sigue la cuesti&oacute;n con cocineros y criados, quienes a su vez carga con asadores y cuchillos de cocina. En el curso de una francachela parecida, en N&aacute;poles, caen sobre las botas de vino, las cuales, acuchilladas, derraman su contenido como fuentes. Afuera se oye una voz socarrona: "No se quejar&aacute; m&aacute;s el bujarr&oacute;n, le he enviado a cenar al infierno". Uno de los camaradas se desploma derribado por un tiesto que le arrojan desde arriba, a otro le pasan la mu&ntilde;eca de un alabardazo de los de la ronda italiana, el tumulto se extiende hasta que llega el cuerpo de guardia principal de los espa&ntilde;oles, con alabardas y arcabuces, para poner fin. A Contreras lo enga&ntilde;a su moza, se le sube la sangre, agarra su daga para dejarle un recuerdo en el rostro, pero como ella, previendo lo que le espera, esconde su cabeza entre las piernas, &eacute;l le marca dos buenos chirlos en las asentaderas, como en un mel&oacute;n maduro. </p>&nbsp;Durante el mismo viaje en el que vence a un turco como un filisteo, descubren un bajel tripulado por cuatrocientos turcos, y que adem&aacute;s viene artillado. El capit&aacute;n, un matasiete, hace enclavar los escotillones para la tripulaci&oacute;n en cubierta, de suerte que era menester pelear o saltar a la mar. Entonces comienza un baile en el que suceden las m&aacute;s milagrosas peripecias. As&iacute;, por ejemplo, a un artillero holand&eacute;s los turcos le aciertan en medio de la cabeza, haci&eacute;ndosela a&ntilde;icos. Un hueso grande le da a un vecino del artillero, que de nacimiento ten&iacute;a tuertas las narices, con tan buena fortuna que se las deja derechas y naturales. A otro, adolorido desde hace mucho por una enfermedad insoportable, una bala de artiller&iacute;a le raspa las nalgas con el notable resultado de que el as&iacute; raspado se siente curado desde esa hora, y declara que el aire de una bala es la m&aacute;s provechosa medicina del mundo. <p>&nbsp;</p>&nbsp;Educado en una ruda escuela, Contreras es, en a&ntilde;os posteriores, un jefe que sabe asegurarse el respeto en cualquier situaci&oacute;n. As&iacute;, por ejemplo, al comienzo de su aventura por las Indias se trama un mot&iacute;n entre su tripulaci&oacute;n. Cuando una noche, como de costumbre, quiere enviarla abajo, a sus ranchos, un mozall&oacute;n bastante insolente le grita: "Aqui&eacute;tese su &aacute;nima". Sin gastar tiempo en palabras, Contreras saca su espada y le parte el cr&aacute;neo de una sola cuchillada. Al punto desaparecen los descontentos. Al cabo de alg&uacute;n tiempo le comunican que el interfecto est&aacute; muri&eacute;ndose: "Confi&eacute;senlo y &eacute;chenlo al mar". A partir de ah&iacute; su gente se vuelve m&aacute;s suave que un guante: a quien arriesga, aunque s&oacute;lo sea una leve maldici&oacute;n, le hac&iacute;a estar de pie una hora con un morri&oacute;n que pesaba treinta libras y un peto del mismo peso, de modo que "a&uacute;n echar, &iexcl;voto a Dios!, no se ech&oacute; en todo el viaje". <p>&nbsp;</p><p style="margin: 10px 25px; text-indent: 25px; line-height: 105%" class="MsoPlainText" align="left">&nbsp;A pesar de su rudeza, Contreras es un tipo formidable. Lope de Vega le dedica su comedia El rey sin reino, alusi&oacute;n a una de las aventuras que tuvo con los moriscos. A la altura de sus movidos y peligrosos tiempos, y dominando sus medios, ofrece la imagen de un caballero de fortuna que sabe desenvolverse por el mundo y que en todos sus salvajes actos no transgrede nunca, sin embargo, las leyes de la fidelidad, el honor y la camarader&iacute;a. Ofuscado ayer por la griter&iacute;a borracha de las tabernas y arrojando a manos llenas las monedas de oro, corona hoy el primero la muralla calcinante por el sol de una fortaleza solitaria en la Berber&iacute;a o le arrebata una fragata al rey de T&uacute;nez, para hacerse ma&ntilde;ana amigos y valedores, en charlas confidenciales, entre los pr&iacute;ncipes de la sangre y los de la Iglesia. Sabedor de lo que vale, se reconoce pecador, pero est&aacute; al propio tiempo convencido de que a hombres como &eacute;l los protege una gracia especial. As&iacute; vive su abigarrada vida, sin coerci&oacute;n, acorde con su naturaleza interior, y nos hace participar en ella.</p><p style="margin: 10px 25px; text-indent: 25px; line-height: 105%" class="MsoPlainText" align="left"><strong>Publicado en <a href="http://es.geocities.com/capitancontreras/capitancontreras_junger.htm" title="te">los tercios espa&ntilde;oles</a></strong></p>]]></description><pubDate>Wed, 13 Jun 2007 18:47:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cartagena: Monumento a los tripulantes de las galeras</title><link>https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/061301-cartagena-monumento-a-los-tripulantes-de-las-galeras.php</link><guid isPermaLink="true">https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/061301-cartagena-monumento-a-los-tripulantes-de-las-galeras.php</guid><description><![CDATA[<div><p>Uno de los monumentos m&aacute;s desconocidos para los cartageneros, por no decir el que m&aacute;s, es el que se yergue en el Carenero de Galeras de la Empresa NAVANTIA, (que como es sabido hasta hace poco fue de manera ef&iacute;mera IZAR, pero que en Cartagena seguir&aacute; siendo &ldquo;la Baz&aacute;n&rdquo;, con su art&iacute;culo determinado incluido), en uno de los v&eacute;rtices del mismo, junto a la plataforma existente para subir los buques y ponerlos en seco.</p><p>El citado monumento, situado sobre un peque&ntilde;o promontorio para hacerlo m&aacute;s visible, representa la proa de un barco con tres remos a cada banda. Est&aacute; construido en hormig&oacute;n y recubierto de placas de granito, estando rematado por un m&aacute;stil donde en ocasiones se ha izado la Bandera de la factor&iacute;a con motivo de alguna visita importante. Todo el conjunto art&iacute;stico de la obra, se completa con un par de esculturas de bronce fundido en su parte frontal, as&iacute; como unos medallones situados a los lados, que tambi&eacute;n lo son de bronce fundido. Tanto las figuras como los medallones tienen un tama&ntilde;o considerable. Seg&uacute;n se mira el monumento de frente, donde se aprecia la forma de la proa, tenemos a la izquierda, en lo que ser&iacute;a la banda de estribor del supuesto nav&iacute;o representado, la figura de un soldado de galeras con un estandarte en su mano y a la derecha, en la supuesta banda de babor, un remero de los que serv&iacute;an en aquellos legendarios buques que tuvieron base en Cartagena. A la derecha del bloque de obra, un gran medall&oacute;n representa a dos personajes, tambi&eacute;n en bronce, junto a los nombres de los buques en que sirvieron, como son don Miguel de Cervantes, el inmortal escritor, que lo hizo en la galera Marquesa y don Francisco Garc&iacute;a Rold&aacute;n, el fundador del Santo y Real Hospital de Caridad, que hizo lo propio en la galera San Miguel. Bajo el medall&oacute;n, de importantes medidas, una inscripci&oacute;n de granito refleja los nombres de estos dos personajes y los barcos citados, mientras en la parte izquierda del monumento otro medall&oacute;n similar representa a don &Aacute;lvaro de Baz&aacute;n, el invicto almirante cuyo nombre ostenta la primera de la nueva serie de fragatas de la Armada espa&ntilde;ola, junto al nombre de su buque, galera Loba, as&iacute; como a don Juan de Austria, otro espa&ntilde;ol no menos ilustre, igualmente junto con el nombre de su barco, la galera Real.</p><p>Aparte de las citadas esculturas, existen en el mismo dos placas de bronce de grandes dimensiones, en las que figuran sendas inscripciones: As&iacute;, en la de la parte frontal puede leerse LA EMPRESA NACIONAL BAZ&Aacute;N, DEDICA ESTE RESPETUOSO RECUERDO A LAS DOTACIONES DE LAS GALERAS QUE DE CARTAGENA SALIERON A T&Uacute;NEZ, MALTA, LEPANTO, OR&Aacute;N, ARGEL Y LA GOLETA, mientras que en la parte posterior, junto al escudo tambi&eacute;n en bronce de la desaparecida Empresa Nacional Baz&aacute;n, otra placa del mismo formato y tama&ntilde;o que la citada lleva la siguiente inscripci&oacute;n: EN MAYO DE 1977 ENTR&Oacute; EN SERVICIO ESTE CARENERO, CONSTRUIDO EN EL ANTIGUO ESPALMADOR CHICO DE LA ESCUADRA DE GALERAS DE ESPA&Ntilde;A, QUE AQU&Iacute; TUVO SU ESTACI&Oacute;N DESDE 1567 A 1748.</p><p>Todo el conjunto, de gran calidad art&iacute;stica, se inaugur&oacute; el 25 de abril de 1977, que fue el d&iacute;a en que entr&oacute; en servicio el carenero de Galeras y se debe al buen hacer de un escultor madrile&ntilde;o, concretamente de Arganda del Rey, que por aquellos a&ntilde;os ejerc&iacute;a la docencia en un instituto de Murcia, Miguel &Aacute;ngel Casa&ntilde;. Este escultor, desconocido hasta entonces en nuestra ciudad, habr&iacute;a de intervenir posteriormente en otra obra, &eacute;sta s&iacute; mucho m&aacute;s popular, como fue la remodelaci&oacute;n del monumento a los H&eacute;roes de Santiago de Cuba y Cavite, cuyos grupos escult&oacute;ricos eran en principio de piedra y su deterioro aconsej&oacute;, con buen criterio, sustituirlos por otros id&eacute;nticos de bronce fundido.</p><p>Hoy d&iacute;a, este monumento se encuentra algo deteriorado por la erosi&oacute;n del tiempo y la acci&oacute;n del mar y los vientos, ya que se encuentra a escasos diez metros de la orilla y aunque las figuras no precisan ser reparadas, s&iacute; deber&iacute;a ser remozado, ya que algunas placas de granito de las que forman el forro, se han desprendido. Nos consta que incluso su existencia posiblemente sea desconocida para los amantes de las cosas de Cartagena, de ah&iacute; que hayamos querido hacer esta peque&ntilde;a rese&ntilde;a, de modo que si con ello se lo hemos descubierto a uno solo de los cartageneros, ya nos dar&iacute;amos por satisfechos.</p><p><strong>Autor: Diego Quevedo Carmona. Extraido de la web: <a href="http://www.cartagenaantigua.es/" title="ca">Cartagena Antigua</a></strong></p></div>]]></description><pubDate>Wed, 13 Jun 2007 18:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>Alvaro de Maortua:  La Leyenda Negra antiespa&#xF1;ola</title><link>https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/031601-alvaro-de-maortua-la-leyenda-negra-antiespanola.php</link><guid isPermaLink="true">https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/031601-alvaro-de-maortua-la-leyenda-negra-antiespanola.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">La "leyenda negra" es a la vez anticat&oacute;lica y antiespa&ntilde;ola. Se gener&oacute; y se desarroll&oacute; en Inglaterra y Francia; primera y principalmente en Inglaterra, en el curso de la lucha entre Espa&ntilde;a y la Inglaterra de los Tudor. El antihispanismo lleg&oacute; a ser parte integral del pensamiento ingl&eacute;s. Escritores y libelistas se esforzaron por inventar mil ejemplos de la vileza y perfidia espa&ntilde;ola, y difundieron por Europa la idea de que Espa&ntilde;a era la sede de la ignorancia y el fanatismo, incapaz de ocupar un puesto en el concierto de las naciones modernas. Tal idea se generaliz&oacute; por la Europa secularizada y petulante del oscurantismo &laquo;ilustrado&raquo; y enciclopedista, se&ntilde;alando a la Iglesia como causa principal de semejante &laquo;degradaci&oacute;n&raquo; cultural espa&ntilde;ola.&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">Esta idea se difundi&oacute; despu&eacute;s por todo al &aacute;mbito anglosaj&oacute;n y naturalmente entre los yanquis. El buen historiador norteamericano William S. Maltby, entre algunos otros, en su bien documentado libro titulado La leyenda Negra en Inglaterra (1982), dice esto: "Como muchos otros norteamericanos, yo hab&iacute;a absorbido antihispanismo en pel&iacute;culas y literaturas populares mucho antes de que este prejuicio fuese contrastado desde un punto de vista distinto en las obras de historiadores serios, lo cual fue para mi toda una sorpresa; y cuando llegu&eacute; a conocer las obras de los hispanistas, mi curiosidad no tuvo l&iacute;mites. Los hispanistas han atribuido desde hace mucho tiempo este prejuicio y sentimiento mundial antiespa&ntilde;ol, a las tergiversaciones de los hechos hist&oacute;ricos cometidas por los enemigos de Espa&ntilde;a".&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">Seg&uacute;n muchos hispanistas, las ra&iacute;ces del antihispanismo deben buscarse en documentos del siglo XVI, como la apolog&iacute;a de Guillermo de Orange y otros muchos que constituyen lo que Juder&iacute;as llam&oacute; &laquo;la tradici&oacute;n protestante&raquo;, y que pintan a Espa&ntilde;a como cruel opresora cuyo enorme poder&iacute;o estaba al servicio de la causa de la ignorancia y la superstici&oacute;n.&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">Los c&iacute;nicos agentes panfletistas de la &laquo;leyenda negra&raquo; -c&iacute;nicos por cuanto acusan a Espa&ntilde;a de vilezas y cr&iacute;menes que s&oacute;lo ellos cometieron- y sus respectivos pueblos que asimilaron borreguilmente el fanatismo antiespa&ntilde;ol, en particular el mundo anglosaj&oacute;n, no s&oacute;lo tergiversaron la Historia espa&ntilde;ola y la grandeza de la empresa espa&ntilde;ola en Am&eacute;rica, sino que a la vez silenciaron sus sistemas coloniales que del siglo XVII al XIX exterminaron casi por completo a los abor&iacute;genes de Norteam&eacute;rica y sometieron a tantos pueblos africanos, asi&aacute;ticos y oce&aacute;nicos a una casi total esclavitud. Silencian la permanencia actual de las razas abor&iacute;genes en los pa&iacute;ses colonizados por Espa&ntilde;a, as&iacute; como el intenso mestizaje que desmiente toda mentalidad racista. Y tambi&eacute;n naturalmente silencian que las intervenciones pontificias en defensa de los ind&iacute;genas, obedecieron a peticiones de la Corona espa&ntilde;ola que, ya con anterioridad, hab&iacute;a dictado normas humanitarias como esa gloria jur&iacute;dica de Espa&ntilde;a que son las leyes de Indias y el Derecho de gentes.&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">Hay ahora una caterva de pseudointelectuales d&oacute;ciles a las viles corrientes ideol&oacute;gicas que hoy se venden, que con motivo de a la conmemoraci&oacute;n del V Centenario de Am&eacute;rica han querido generar una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de mala conciencia, de recuerdo molesto, como de historia vergonzante. Intenci&oacute;n m&aacute;s torcida a&uacute;n, es la que pretende borrar cualquier huella de Dios en este muy noble y bell&iacute;simo acontecimiento realizado por los espa&ntilde;oles. Algunos conminan a Espa&ntilde;a para que pida perd&oacute;n y devuelva lo robado... A esta altura del tiempo, es de lamentar que el documento emitido por la Comisi&oacute;n &laquo;Justicia et Pax&raquo; el mes de noviembre de 1988, titulado la iglesia ante el racismo, en su punto 3, da lugar a interpretar que Espa&ntilde;a invent&oacute; el racismo en la gran empresa americana. &iexcl;Tambi&eacute;n yerra y peca el alto clero!. Este burdo error pudiera contribuir a crear un falso problema de conciencia o un injusto y absurdo sentimiento de culpabilidad en la mente de muchas personas de lengua espa&ntilde;ola, que son la mitad de la gente cat&oacute;lica del Orbe, si no fuera porque el mismo vicepresidente de la citada Comisi&oacute;n Pontificia, Monse&ntilde;or Jorge Mej&iacute;a, hizo p&uacute;blica rectificaci&oacute;n el 31 de marzo en Pamplona, y porque todos los Papas han tenido menciones muy honor&iacute;ficas para la singular acci&oacute;n evangelizadora y civilizadora de Espa&ntilde;a en el mundo. Nuestro Papa actual Juan Pablo II ha insistido muy reiteradamente en esta hermosa realidad; y en su visita a Espa&ntilde;a en Santiago de Compostela el 19 de agosto de 1989, ha destacado con gran amor y claridad la enorme proyecci&oacute;n espiritual y cultural positiva del Concilio III de Toledo, y entre otras cosas dijo: &laquo;En m&aacute;s de una ocasi&oacute;n he tenido la oportunidad de reconocer la gesta misionera sin par de Espa&ntilde;a en el Nuevo Mundo&raquo;. Y en su despedida en Covadonga dijo: &laquo;agradecemos a la Divina Providencia, a trav&eacute;s del coraz&oacute;n de la Madre de Covadonga, por este gran bien de la identidad espa&ntilde;ola, de la fidelidad de este gran bien de la identidad espa&ntilde;ola, de la fidelidad de este gran pueblo a su misi&oacute;n. Deseamos para vosotros, queridos hijos e hijas de esta gran Madre, para Espa&ntilde;a entera, una perseverancia en esta misi&oacute;n que la Providencia os ha confiado&raquo;.&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">En los procesos colonizadores realizados por las potencias de Occidente, all&iacute; donde estuvo presente la Iglesia no hubo racismo. Este es el caso de Espa&ntilde;a y de Hispanoam&eacute;rica. Donde estuvo presente el mundo protestante hubo racismo y exterminio de los abor&iacute;genes.&nbsp;&nbsp; </p><p style="margin: 6px 50px 6pt; text-indent: 1cm; line-height: 20px" align="justify">Cabe otra consideraci&oacute;n sobre &laquo;leyenda negra&raquo; altamente significativa. Esta. S&oacute;lo Espa&ntilde;a tiene leyenda negra y no la tiene, en cambio, ninguna naci&oacute;n del &aacute;mbito protestante; &iquest;por qu&eacute;? S&oacute;lo existe una posible respuesta. La importancia espa&ntilde;ola en el mundo lleg&oacute; a ser enorme durante los siglos XVI al XVIII. Su influencia cultural, pol&iacute;tica y militar fue universal y ben&eacute;fica para el Orbe porque todas sus acciones estuvieron inspiradas y movidas por la doctrina y el esp&iacute;ritu cat&oacute;lico. Pero despu&eacute;s triunf&oacute; la herej&iacute;a y el error en gran parte del mundo econ&oacute;micamente fuerte de Occidente, con su esp&iacute;ritu protestante y racionalista. Y fue naturalmente este mundo triunfante del error y del antihumanismo el autor del prejuicio mundial, injusto e inicuo que se llama &laquo;leyenda negra&raquo; y que es s&oacute;lo y a la vez anticat&oacute;lica y antiespa&ntilde;ola. No existe en cambio leyenda negra enemiga de las potencias protestantes. Este hecho tiene una significaci&oacute;n decisiva para cualquier mente honrada que pretenda valorar con justicia los hechos hist&oacute;ricos de las naciones.&nbsp;&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;<br />No existir&iacute;a &laquo;leyenda negra&raquo; si Espa&ntilde;a no hubiera sido tan importante en el mundo, o si hubiera traicionado a la Verdad como lo hicieron las dem&aacute;s potencias, en lugar de servirla heroicamente como Espa&ntilde;a lo hizo.&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">* * *&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">La revoluci&oacute;n protestante y racionalista, adem&aacute;s de proclamar la destrucci&oacute;n de la Iglesia, a la que profesaban un odio creciente, se mostraban como enemigos radicales del orden establecido. El esp&iacute;ritu de la reforma protestante se transmiti&oacute; despu&eacute;s a los poderes p&uacute;blicos, que Lutero expres&oacute; con la conocida frase de &laquo;cuius regio eius religio&raquo;. Con lo que no antepuso la religi&oacute;n al Estado sino a la inversa, y reconoci&oacute; a los pr&iacute;ncipes derecho a imponer la creencia a sus s&uacute;bditos. La ruptura se hizo definitiva e irremediable; y con la paz de Westfalia, en 1648, el bando protestante logr&oacute; la victoria sobre casi todo el &aacute;mbito del centro y norte de Europa, quedando a salvo Espa&ntilde;a y la mayor parte del mundo latino.&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">Muchos historiadores contempor&aacute;neos sit&uacute;an en la revoluci&oacute;n protestante la grave crisis que padece el hombre &laquo;moderno&raquo; en su conciencia hist&oacute;rica, as&iacute; como sus mil nefastas secuelas en las diversas formas de materialismo que hoy el mundo padece de manera evidente y tr&aacute;gica. Y como fueron vencedores, escribieron durante mucho tiempo la historia volcando su tremenda carga de prejuicios y de odios con mentiras y calumnias que en muchos casos llegan a lo fantasmag&oacute;rico. La diana de todos sus ejercicios de tiro fue, en primer lugar, la Iglesia cat&oacute;lica. Y tambi&eacute;n la historia de Espa&ntilde;a, es decir, Espa&ntilde;a misma, por haber sido la campeona generosa y heroica de la causa cat&oacute;lica durante siglos.&nbsp; </p>El protestantismo separ&oacute; lo espiritual de lo temporal. Ha llegado la teolog&iacute;a protestante a separar del todo la fe de la historia. Lo natural, afirm&oacute;, ha perdido su sentido por el pecado. Con la Redenci&oacute;n no hay verdadera curaci&oacute;n y elevaci&oacute;n del hombre. Tampoco puede haber Iglesia como sociedad visible. Si la actividad humana no es elevada desde dentro por la gracia que cura y eleva al hombre, el Evangelio queda ajeno a la vida civil. Tal es la clave del pesimismo protestante y de su mundo triste y aberrante. <p>&nbsp;</p>Para la mentalidad protestante, que hace caminar el esp&iacute;ritu por distinto rumbo que el dominio de la naturaleza, no es posible entender la obra de &laquo;evangelizar civilizando y civilizar evangelizando&raquo; como hizo Espa&ntilde;a en Am&eacute;rica. Fue justamente en el ambiente protestante donde se gener&oacute; la llamada &laquo;leyenda negra&raquo;, que marc&oacute; durante un tiempo no pocos estudios historiogr&aacute;ficos, concentr&oacute; prevalentemente la atenci&oacute;n sobre aspectos de violencia y explotaci&oacute;n que se dieron en la sociedad civil durante la fase sucesiva al Descubrimiento. &laquo;Prejuicios pol&iacute;ticos, ideol&oacute;gicos y aun religiosos, han querido tambi&eacute;n presentar s&oacute;lo negativamente la historia de la Iglesia en este continente&raquo; (Juan Pablo II en Santo Domingo). <p>&nbsp;</p>La &laquo;leyenda negra&raquo;, con una valoraci&oacute;n de los hechos no iluminada por la fe, ha dejado un ambiente de absurdo sentimiento de culpa en algunos espa&ntilde;oles, que se manifiesta en un querer desvirtuar la grandiosa empresa en sus motivos esenciales de evangelizaci&oacute;n y civilizaci&oacute;n, en la p&eacute;rdida de la perspectiva general de la obra, con la consiguiente trivializaci&oacute;n de los m&eacute;ritos individuales y colectivos, y en la falta de valoraci&oacute;n de la hondura y anchura de las conversiones. Querr&iacute;a esto decir que no se ha captado lo que es Hispanoam&eacute;rica. Por disposici&oacute;n de la Providencia divina los pueblos que fueron conquistados, al convertirse a la fe y recibir la cultura cristiana en lengua de Castilla, no se conservaron como tales pueblos primitivos, sino que dieron lugar a la naci&oacute;n hispanoamericana, que es heredera de ellos tanto como lo es de Espa&ntilde;a.&nbsp; <p>&nbsp;</p>&nbsp;Para esta empresa ha tenido Juan Pablo II el m&aacute;s reciente aliento, en ese &laquo;&iexcl;Gracias Espa&ntilde;a!, porque la parcela m&aacute;s numerosa de la Iglesia de hoy, cuando se dirige a Dios, lo hace en espa&ntilde;ol&raquo;. Y entre las mil cosas grandes, dio vida a las Universidades m&aacute;s antiguas del Continente americano.&nbsp; <p>&nbsp;</p><p align="justify">Casi todos los Papas han hecho en alg&uacute;n momento un gran elogio de la gran epopeya y de la gloriosa misi&oacute;n realizada por Espa&ntilde;a en Am&eacute;rica. P&iacute;o XII fue el m&aacute;s infatigable debelador de las calumnias que arrojara Espa&ntilde;a el mito de la &laquo;leyenda negra&raquo;. De su pluma salieron 129 textos acerca del &laquo;esp&iacute;ritu universal y cat&oacute;lico de la gran epopeya misionera (...). La epopeya gigante con que Espa&ntilde;a rompi&oacute; los viejos l&iacute;mites del mundo conocido, descubri&oacute; un continente nuevo y le evangeliz&oacute; para Cristo&raquo;. Se ha dicho que la calumnia entra como ingrediente necesario en toda gloria verdadera. Y &eacute;l mismo fue uno de los Pont&iacute;fices m&aacute;s calumniados de la Historia.&nbsp;&nbsp; </p>No menos sectarios y falsos son los juicios que la historiograf&iacute;a protestante, marxista y mas&oacute;nica ha hecho con frecuencia sobre la Inquisici&oacute;n espa&ntilde;ola.&nbsp; <p>&nbsp;</p><p align="justify">La Inquisici&oacute;n medieval fue creada por Gregorio IX en 1231, con motivo de las primeras grandes herej&iacute;as que vinieron a turbar la paz religiosa de la Cristiandad. El Derecho entonces vigente conten&iacute;a leyes sever&iacute;simas contra los herejes. En 1220 el emperador Federico II promulg&oacute; una ley declarando que la herej&iacute;a deb&iacute;a considerarse como delito de lesa majestad, lo que significaba el m&aacute;s grave crimen pol&iacute;tico que en todos los c&oacute;digos vigentes se castigaba con la muerte en la hoguera.&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">-"El Papa se asust&oacute;, porque si la autoridad secular ten&iacute;a en sus manos la declaraci&oacute;n de tal delito, no s&oacute;lo se habr&iacute;a producido una intrusi&oacute;n del Estado en las funciones de la Iglesia, sino que los monarcas podr&iacute;an acusar a sus enemigos, falsamente, de desviaciones en la fe, convirtiendo as&iacute; la disidencia pol&iacute;tica en asunto religioso. Un canon aprobado en 1215 por el IV Concilio de Letr&aacute;n ordenaba a los obispos entregar a los herejes convictos y no arrepentidos al "brazo secular". El papa no ten&iacute;a facultad para modificar el canon de Letr&aacute;n, ni ten&iacute;a potestad para impedir que el emperador promulgase leyes extremando el rigor del castigo contra los herejes. Decidi&oacute;, interpretando correctamente el texto conciliar, que las autoridades laicas, en uso de su "potestas", estaban en condiciones de castigar a los herejes, pero retir&oacute; a los obispos la directa responsabilidad de declarar el delito. Cuando se declarase la herej&iacute;a o la existencia de herejes, el obispo del lugar, y s&oacute;lo el obispo, deber&iacute;a nombrar un tribunal, compuesto exclusivamente por dominicos, el cual se encargar&iacute;a de "inquirir", esto es, comprobar si efectivamente exist&iacute;a el mencionado delito. De esta palabra, que designaba un procedimiento u oficio, naci&oacute; el nombre de Inquisici&oacute;n. Los tribunales inquisitoriales usaron procedimientos acordes con las costumbres del tiempo, y contra lo que se ha dicho, fueron mucho m&aacute;s benignos y humanos que los tribunales civiles de su tiempo. La Inquisici&oacute;n no era un tribunal ni un organismo sino tan s&oacute;lo un procedimiento que deb&iacute;a seguirse en los casos de sospecha de herej&iacute;a. L&oacute;gicamente despert&oacute;, en siglos posteriores, gran animadversi&oacute;n cuando la herej&iacute;a, triunfante, retrotrajo sus protestas: de ah&iacute; que nunca se haya planteado la cuesti&oacute;n de manera correcta.&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">En los reinos de Castilla, Portugal e Inglaterra, la Inquisici&oacute;n medieval no fue establecida por el escaso inter&eacute;s que ten&iacute;an los reyes. Pasados los primeros decenios de rigor, la Inquisici&oacute;n medieval se convirti&oacute; en una mera rutina y perdi&oacute; importancia. Por eso los reyes de Espa&ntilde;a, Fernando e Isabel, instauraron una Inquisici&oacute;n "nueva", con tribunales designados por la Corona aunque estuviesen compuestos por eclesi&aacute;sticos.&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">Como al final ser&iacute;a la reforma protestante la vencedora en gran parte de Europa, se ha dado la impresi&oacute;n de que s&oacute;lo la Inquisici&oacute;n espa&ntilde;ola se ocupaba de estos menesteres: pero los investigadores m&aacute;s concienzudos y recientes piensan que el procedimiento inquisitorial era mucho menos riguroso y cruel que los tribunales aparentemente civiles que funcionaban en otras partes" (LUIS SUAREZ FERNANDEZ, Ra&iacute;ces cristianas de Europa, p&aacute;gs. 101 y ss.).&nbsp;&nbsp; </p><p align="justify">La Inquisici&oacute;n espa&ntilde;ola salv&oacute; muchas vidas de jud&iacute;os espa&ntilde;oles de las matanzas de que &eacute;stos eran objeto en su tiempo. Fueron cortadas de ra&iacute;z las luchas sangrientas entre "cristianos viejos" y conversos o &laquo;cristianos nuevos&raquo;, con lo que se ahorraron vidas humanas. El poder inquisitorial s&oacute;lo se extend&iacute;a a los bautizados y nada pod&iacute;a contra los jud&iacute;os que conservaban p&uacute;blicamente su religi&oacute;n. Fue el m&aacute;s humano de los tribunales de su &eacute;poca y evit&oacute; las luchas religiosas, no la existencia en Espa&ntilde;a de otras religiones. Es de tener tambi&eacute;n presente que el m&aacute;s rico y asombroso despliegue doctrinal y literario que se conoce en la Historia -el Siglo de Oro espa&ntilde;ol, o la Edad de Oro como la llama Men&eacute;ndez Pelayo porque dur&oacute; casi dos siglos- coincidi&oacute; con la existencia de la Inquisici&oacute;n, la cual no supuso ning&uacute;n freno para el genio creador espa&ntilde;ol. En muchos aspectos esenciales la Inquisici&oacute;n signific&oacute; un aut&eacute;ntico progreso social.&nbsp;&nbsp; </p><p style="margin: 6px 50px 6pt; text-indent: 1cm; line-height: 20px" align="justify">En indudable que la Inquisici&oacute;n eclesi&aacute;stica cometi&oacute; abusos en todo el mundo y, sobre todo, que provoc&oacute; un clima de suspicacias que hizo sufrir a muchos inocentes, incluso a santos canonizados luego por la Iglesia. Pero es imposible formular un juicio que pretenda ser m&iacute;nimamente equitativo, si no se acierta a entender lo que significaba la defensa de la fe, en una sociedad donde la verdad religiosa se ten&iacute;a por supremo valor. No olvidemos que en Ginebra - La Meca de Protestantismo-, Juan Calvino no dud&oacute; en mandar a la hoguera a ilustre descubridor de la circulaci&oacute;n de la sangre, nuestro compatriota Miguel Servet. Y es que la Verdad cristiana, salvadora del hombre, se ten&iacute;a entonces por el m&aacute;ximo bien; y la herej&iacute;a, que pod&iacute;a perder a los hombres y a los pueblos, como el peor de los cr&iacute;menes. Esto le cuesta comprenderlo al &laquo;hombre moderno&raquo;, a quien no chocar&aacute; en cambio que la protecci&oacute;n de la salud sea actualmente preocupaci&oacute;n primordial de la autoridad p&uacute;blica y justifique no pocas molestias y restricciones. Pues el hombre religioso europeo puso en la lucha contra la herej&iacute;a el mismo apasionado inter&eacute;s que el &laquo;hombre moderno&raquo; pone en la lucha contra el c&aacute;ncer, la contaminaci&oacute;n, o en la defensa de la salud f&iacute;sica o la democracia. Y esto, a la vez que asesina a millones de seres humanos inocentes no nacidos.&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p>Las investigaciones verdaderamente cient&iacute;ficas y cada vez m&aacute;s decantadas de espa&ntilde;oles y extranjeros, se pronuncian hoy con veredicto un&aacute;nime y favorable a la labor positiva y magn&aacute;nima de Espa&ntilde;a en el mundo, a la vez que se apagan con las luces puras de la verdad, los &uacute;ltimos vestigios del mito de la &laquo;leyenda negra&raquo; antiespa&ntilde;ola, que fue alimentada durante mucho tiempo por la mentira y el odio. <p>&nbsp;</p><p><strong>Publicado en <a href="http://es.geocities.com/capitancontreras/" title="tercios">Tercios Espa&ntilde;oles</a></strong></p>]]></description><pubDate>Fri, 16 Mar 2007 13:54:00 +0000</pubDate></item><item><title>Almog&#xE0;vers</title><link>https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/012203-almogavers.php</link><guid isPermaLink="true">https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/012203-almogavers.php</guid><description><![CDATA[<object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,29,0" width="425" height="350"><param name="movie" value="https://www.youtube.com/v/9z5AYr9ibcs" /><param name="quality" value="high" /><param name="menu" value="false" /><param name="wmode" value="" /><embed src="https://www.youtube.com/v/9z5AYr9ibcs" wmode="" quality="high" menu="false" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"></embed></object>]]></description><pubDate>Mon, 22 Jan 2007 07:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>Tom&#xE1;s Bobes: El Caudillo de Los Llanos</title><link>https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/012202-tomas-bobes-el-caudillo-de-los-llanos.php</link><guid isPermaLink="true">https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/012202-tomas-bobes-el-caudillo-de-los-llanos.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><strong>Texto recogido en la red, no conocemos su procedencia</strong>&nbsp;</p><p align="justify">Amarga era la queja, que seg&uacute;n la &laquo;Hemeroteca&raquo; de este diario recoge, <br />veinticinco a&ntilde;os ha Manuel Avello publicaba con ocasi&oacute;n de cumplirse de modo <br />inminente el segundo centenario del caudillo de los llanos venezolanos, y el <br />amargo olvido con el que el pueblo ovetense obsequiaba a uno de nuestros <br />paisanos m&aacute;s trascendentes. Siempre mantuvo el cronista, que frente a la <br />estatua bolivariana que Madrid le dedic&oacute; en el Parque del Oeste, Oviedo s&oacute;lo <br />hab&iacute;a tenido para el guerrero incansable una m&iacute;sera placa en la calle que <br />ostenta su nombre, algo que no ha variado hasta la actualidad, por mucho que <br />algunos nos hallamos empe&ntilde;ado.<br /><br />Jos&eacute; Tom&aacute;s Rodr&iacute;guez y de la Iglesia, naci&oacute; en la capital de Asturias, en el <br />ovetense barrio del Postigo. Bautizado con este nombre y as&iacute; registrado por <br />el correspondiente p&aacute;rroco, utilizar&iacute;a el apellido Bobes -el segundo de su <br />padre- que le acompa&ntilde;ar&iacute;a y lo distinguir&iacute;a el resto de su vida. Con una <br />infancia dif&iacute;cil, en la que pronto queda hu&eacute;rfano de su progenitor, su madre <br />se ve obligada a desplazarse a la vecina villa de Gij&oacute;n, donde podr&iacute;a <br />encontrar trabajo. Ser&iacute;a una decisi&oacute;n vital para Tom&aacute;s Bobes, pues entrar&iacute;a <br />en el instituto reci&eacute;n creado por Jovellanos, donde podr&aacute; seguir unos <br />estudios considerados de privilegio para aquellos tiempos. No era pues Bobes <br />el inculto, el r&uacute;stico y el b&aacute;rbaro asturiano que m&aacute;s tarde desde el otro <br />lado del oc&eacute;ano se empe&ntilde;ar&iacute;an en hacernos llegar.<br />No era tampoco de los estudiantes m&aacute;s aventajados, pero realiza con holgura <br />los estudios de N&aacute;utica que all&iacute; se imparten. Revalidar&iacute;a su t&iacute;tulo en <br />Ferrol, donde obtiene el certificado que le habilita como segundo piloto en <br />la Marina mercante. Debi&oacute; para &eacute;l ser algo cotidiano la traves&iacute;a de oc&eacute;ano <br />Atl&aacute;ntico, pues se enrol&oacute; en el bergant&iacute;n &laquo;Ligero&raquo; que hac&iacute;a la ruta a <br />Venezuela regularmente. All&iacute; avistar&iacute;a por primera vez las costas <br />venezolanas, pa&iacute;s que luego ser&iacute;a su segunda patria y lugar de descanso para <br />sus restos. Hasta aqu&iacute; nada hab&iacute;a sido un camino de rosas, pero parece ser <br />que sus primeros pasos discurrieron seg&uacute;n los planes previstos. Tendr&iacute;a que <br />venir de la mano de la hostil Inglaterra el primer rev&eacute;s para el marino <br />asturiano. Como &eacute;sta pretend&iacute;a monopolizar el comercio entre Caracas y las <br />Antillas en cuanto a carnes, pieles y ganado se refiere, los nav&iacute;os <br />espa&ntilde;oles desafiaban estas restricciones, que fueron burladas en m&aacute;s de <br />alguna ocasi&oacute;n. Seguro que Bobes estaba entre los pilotos que as&iacute; lo hac&iacute;an, <br />lo que sirvi&oacute; para que, una vez denunciado, las autoridades espa&ntilde;olas lo <br />desterrasen a un poblado de los llanos venezolanos conocido como Calabozo. <br />La reclusi&oacute;n en una localidad con este nombre no deja de tener sus visos <br />ir&oacute;nicos, pero esto no va a arredrar su &aacute;nimo, y se instala dedic&aacute;ndose al <br />comercio y a la cr&iacute;a de ganado.<br /></p><p align="justify">Hab&iacute;a sido un error este destierro, pero un segundo error vino a sumarse al <br />primero, haciendo m&aacute;s f&aacute;cil los hechos hist&oacute;ricos que vendr&iacute;an m&aacute;s tarde. <br />Calabozo est&aacute; situada en la cabecera de los inmensos p&aacute;ramos de pastos y <br />vegetaci&oacute;n que son las llanuras venezolanas. Donde prospera salvaje y brav&iacute;o <br />el ganado vacuno y donde pastan los caballos cimarrones a miles. All&iacute; se <br />convirti&oacute; el marino en jinete, y de jinete pas&oacute; a centauro legendario. Y <br />all&iacute;, tambi&eacute;n, estrechar&iacute;a lazos con los habitantes de una tierra primitiva, <br />en la que el caballo y la lanza son las &uacute;nicas garant&iacute;as de supervivencia. Y <br />tercer error, all&iacute; podr&iacute;a conocer y entablar estrechos v&iacute;nculos de amistad y <br />respeto con los m&aacute;s desfavorecidos de aquellas tierras: los pardos, los <br />zambos, los indios y los negros. Sus futuras huestes.<br />Un oficial independentista, comisionado por &laquo;El Libertador&raquo; Bol&iacute;var, llega a <br />la poblaci&oacute;n en busca de hombres, caballos y fondos. Finaliza 1812, y aquel <br />insurgente llamado Juan Escalona mide mal sus acciones. Bobes se les <br />resiste, y es encarcelado, vejado golpeado y adem&aacute;s expoliado de todos sus <br />bienes. Lo que no se pueden llevar es incendiado injustamente. El &laquo;canalla <br />de Escalona&raquo;, como lo denominaba Bol&iacute;var, no lo sabe, pero acaba de provocar <br />una guerra a muerte en los llanos con funestas consecuencias para sus <br />prop&oacute;sitos. Ayudado por un indio amigo, Reyes Vargas, Bobes obtiene la <br />libertad y recluta un ej&eacute;rcito que ser&aacute; el terror de los independentistas en <br />los dos a&ntilde;os venideros.<br /><br />Las campa&ntilde;as del asturiano al frente de sus lanceros dan sobradamente para <br />m&aacute;s de un libro. Lugares como el mismo Calabozo, Santa Catalina, <br />Mosquiteros, La Puerta y otros son testigos de la furia llanera comandada <br />por el asturiano. Ciudades como Barcelona o la misma Caracas caer&aacute;n ante el <br />vendaval desatado y la propia e incipiente Rep&uacute;blica ser&aacute; barrida de la <br />realidad. As&iacute;, d&iacute;a a d&iacute;a, confrontaci&oacute;n tras confrontaci&oacute;n, se forj&oacute; el mito <br />y se hizo real lo imposible: contener la que parec&iacute;a inminente independencia <br />de Venezuela. Bobes con el grado de coronel es ya comandante general del <br />Ej&eacute;rcito de Barlovento. Es ya tambi&eacute;n el caudillo acusado de tropel&iacute;as, <br />cr&iacute;menes y atrocidades que no tienen nombre. Pero algunos se olvidan de que <br />s&oacute;lo llev&oacute; a la pr&aacute;ctica lo que las tropas bolivarianas hab&iacute;an postulado, <br />&laquo;la guerra a muerte&raquo; que su seguidor Brice&ntilde;o proclamara a los cuatro <br />vientos. Aqu&iacute; bien se puede afirmar que &eacute;l no empez&oacute; primero. Cay&oacute; en <br />diciembre de 1814 en un oscuro lugar llamado Urica, cuando cargaba en <br />primera l&iacute;nea contra las diezmadas tropas enemigas que hu&iacute;an en desbandada. <br />Un lanzazo en el costado fue suficiente para acabar con el caudillo llanero. <br />Aqu&iacute; no hemos acabado con &eacute;l, pero el recuerdo de tan grande gesta sigue <br />siendo tan escaso como el que hac&iacute;a lamentarse a Avello hace veinticinco <br />a&ntilde;os.</p><p align="justify"><strong>Autor: Gerardo Lombardero</strong><br /></p>]]></description><pubDate>Mon, 22 Jan 2007 07:18:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cine: Alatriste</title><link>https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/012201-cine-alatriste.php</link><guid isPermaLink="true">https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/012201-cine-alatriste.php</guid><description><![CDATA[<object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,29,0" width="425" height="350"><param name="movie" value="https://www.youtube.com/v/td4xZOeBvKY" /><param name="quality" value="high" /><param name="menu" value="false" /><param name="wmode" value="" /><embed src="https://www.youtube.com/v/td4xZOeBvKY" wmode="" quality="high" menu="false" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"></embed></object>]]></description><pubDate>Mon, 22 Jan 2007 05:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>La Cruz de Borgo&#xF1;a</title><link>https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/011901-la-cruz-de-borgona.php</link><guid isPermaLink="true">https://hispaniasobretodo.blogia.com/2007/011901-la-cruz-de-borgona.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">La Cruz de Borgo&ntilde;a es una representaci&oacute;n de la Cruz de San Andr&eacute;s en la que los troncos que forman la cruz aparecen con sus nudos en los lugares donde se cortaron las ramas. Este emblema ha sido incluido en los escudos de armas y en las banderas de Espa&ntilde;a, tanto de tierra como de mar, desde 1506 hasta nuestros d&iacute;as, donde todav&iacute;a es un elemento importante en el Escudo de Armas del Rey de Espa&ntilde;a, y en su gui&oacute;n. Tambi&eacute;n es el origen del s&iacute;mbolo distintivo que marca las colas de los aviones del Ej&eacute;rcito del Aire espa&ntilde;ol.</p><p align="justify">Fue el rey Felipe I el Hermoso quien, en 1506, tras contraer matrimonio con la reina Juana I de Castilla, introdujo el signo distintivo de la casa de su madre, Mar&iacute;a de Borgo&ntilde;a, ya que San Andr&eacute;s es el patr&oacute;n de Borgo&ntilde;a. Como s&iacute;mbolo vexilol&oacute;gico, ha sido el m&aacute;s utilizado hasta 1785 en las banderas espa&ntilde;olas. Posteriormente a 1785, la versi&oacute;n de aspa roja sobre fondo blanco ser&iacute;a tambi&eacute;n la bandera adoptada por el movimiento carlista tras rebelarse contra Isabel II en el siglo XIX. En tierra, esta bandera, blanca con la cruz de Borgo&ntilde;a en rojo, onde&oacute; quiz&aacute; por primera vez en la batalla de Pav&iacute;a, y es la m&aacute;s caracter&iacute;stica de las utilizadas por las tropas de Infanter&iacute;a espa&ntilde;ola durante los siglos XVI y XVII. Desde Carlos I, cada compa&ntilde;&iacute;a tiene su propia bandera, en la que la cruz figuraba sobre fondos de muy diversa forma y colorido (en los que a veces se inclu&iacute;an jerogl&iacute;ficos o motivos her&aacute;ldicos del oficial al mando). Al acceder al trono Felipe II, orden&oacute; que, adem&aacute;s de las banderas de cada compa&ntilde;&iacute;a, cada Tercio llevase otra en cabeza de color amarillo con las aspas de Borgo&ntilde;a en rojo. A pesar de esta variedad, el color blanco fue el m&aacute;s utilizado como pa&ntilde;o de fondo, sobre todo en las banderas coronelas. A este respecto, un decreto de Felipe V dado a 28 de febrero de 1707 dec&iacute;a: "Y es mi voluntad que cada cuerpo traiga una bandera coronela blanca con la cruz de Borgo&ntilde;a, seg&uacute;n estilo de mis tropas, a que he mandado a&ntilde;adir dos castillos y dos leones, repartidos en cuatro blancos, y cuatro coronas que cierran las puntas de las aspas ".</p><p align="justify">En la mar, las banderas con las aspas de Borgo&ntilde;a ha sido utilizadas como Torrotito, y como pabellones de la Armada y de la Marina mercante.</p><p align="justify"><strong>Extraido de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cruz_de_Borgo%C3%B1a" title="borgo&ntilde;a">Wikipedia</a></strong></p>]]></description><pubDate>Fri, 19 Jan 2007 18:26:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
